Enciende la tele por las tardes y vaga por los canales parándose a penas unos segundos en cada uno. Parece que busca una imagen extraordinaria que llame su atención en el primer micro segundo. Reconoce con facilidad el tema de la película, programa o anuncio, nada es sorprendente, distinto o levemente especial. La repetición de los personajes en las mismas situaciones, provocan en su retina hastío. Se pregunta porqué hace lo mismo cada tarde, sentarse ante el televisor y dejar que el sueño gane al aburrimiento. Un día tras otro dormir ante la pantalla dejando que entre en su subconsciente las voces que venden experiencias con los coches, las pizzas o tramas de detectives, asesinos y cadáveres. Una cosa es segura, evita siempre las noticias, no puede soportar que le vendan una ficción como una realidad, aunque sea mientras duerme ante la pantalla del televisor.
Mañana elecciones generales...