Cada objeto que usamos en nuestra casa, en la calle, las herramientas del día a día tanto del pasado como del presente están pensadas según las proporciones del cuerpo humano. Coger un vaso con la mano significa la distancia del dedo anular al pulgar formando un círculo abierto ligeramente, ni demasiado sino el vaso se caería de la mano ni cerrado del todo que forzaría el movimiento de la muñeca y el codo. Construimos todos los elementos de nuestra vida civilizada siguiendo unas proporciones adaptada a cada cultura. Así tenemos diferentes tipos de asientos o mesas dependiendo de si es en occidente que suelen ser sillas que toman el ángulo de 90 º de las rodillas dobladas con referencia al suelo, mientras que en oriente son mucho más bajas o inexistentes por la costumbre de comer de cuclillas o arrodillado en el suelo. Los objetos se adaptan a los límites de cuerpo, y este a los límites de la cultura donde se desarrolla. Cuando cambiamos de cultura hay un tiempo de adaptación, si deseamos realmente hacerlo, para reeducar nuestro cuerpo y mente en la utilización del espacio y sus objetos. La proporción áurea es desde la historia una base para explicar y aplicar en el diseño arquitectónico y objetual, es más, ha intentado concretar incluso cual es el cuerpo perfecto, sus medidas y proporciones que lo acercan a la idea de lo divino, la belleza suprema. Pero que sucede si un individuo no sigue estas directrices, cual es el calificativo al que se enfrenta, existe alguien que realmente tenga estas proporciones y sea perfecto. Los límites del cuerpo son difusos, dependen de si somos capaces de adaptarnos al entorno, las matemáticas pueden tener algunas respuestas pero es la mente y el cuerpo de cada uno los que determinarán estos límites.
jueves, 19 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Cuerpo, mente y clínica
Hay una pregunta que puede rondarnos cuando dudamos si nuestro cuerpo es normal o no. Durante toda nuestra vida nos dicen si somos bellos o no, si tenemos la estatura y el peso adecuado. Una nariz recta o no, la simetría de la cara, el tamaño de nuestras manos, de nuestros pies, la anchura de las caderas, el pecho o la cintura. Nuestra piel es sensible, suave o en cambio es áspera. Las cicatrices nos preocupan, los granos, verrugas, manchas y pecas. La cantidad de bello de nuestro cuerpo, hombres o mujeres pasamos por dichos estándares que no se sabe muy bien quienes estipula, la sociedad, dicen algunos, pero la verdad, no podemos concretar cuales son estos estándares "normales" ni quienes son los expertos. La clínica apareció como una respuesta a la necesidad de clasificar entre lo "normal" y lo "anormal", este último pasó a ser una enfermedad a la que se debía poner remedio desde la medicina. Las patologías tratadas por la clínica son diversas, desde el cuerpo a la mente y los tratamientos podían ser desde el placebo a experimentos difíciles de entender por lo agresivos y gratuitos. La clínica se alzó como la solución a los problemas de la anormalidad, la diferencia. Pero lo que para unos es normal y perfectamente compatible con la vida es una aberración para otros, por que unos dicen tener la razón por sus conocimientos y los otros deben cambiar para ser aceptados. Somos seres sociales, pero debemos encajar siempre con la mayoría o deberíamos tener la libertad de escoger nuestra propia normalidad dentro de una micro sociedad a nuestra medida.
martes, 17 de diciembre de 2013
Cuerpo y mente
Reconocerse ante un espejo es uno de esos experimentos que tanto gustan a los científicos, para demostrar que solo el hombre y el chimpancé son capaces de hacerlo. Eso nos hace distintos de los demás seres. Conocer nuestro rostro, debería ayudarnos a entender nuestro cuerpo. Al mirar nuestro reflejo, aunque es una imagen invertida de nosotros mismos, la observamos y reconocemos como auténtica. Cuando los demás nos miran ven por tanto una imagen distinta a la nuestra. Si nos comparamos con los otros y nuestro ego es desmedido nos creemos mejores, si en cambio es pobre siempre nos creeremos inferiores. Pero ¿quién es realmente ese cuerpo físico que aparece en el espejo? ¿nuestra mente en que ente habita? Al cerrar los ojos dejamos de ver ese cuerpo, pero podemos sentirlo y oírlo. Es un cuerpo con una mente, mente y cuerpo son indisociables, uno no puede existir sin el otro, pero a veces podemos tener la sensación de que están separados. Nos miramos en el espejo y no reconocemos a ese rostro como nuestro, o el cuerpo rechaza la mente que lo controla. Mente y cuerpo no siempre son uno.
domingo, 27 de octubre de 2013
Serie Temas para Pensar: Cuerpo político
Hay una serie de temas muchas veces apartados, por tratarse de problemáticas específicas y tabú, socialmente. Pero es importante plantearlos para generar ideas y opiniones entorno de ellos, así progresamos un entendimiento de aquello desconocido y como nos relacionamos con él.
Aprovechando un enlace de el seminario de Beatriz Preciado sobre el "Cuerpo impropio", iré reflexionando y proponiendo otros enlaces a veces ilustrativos otros de libre asociación sobre que entendemos como la identidad cuerpo.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Temor a las alturas
Volar es un deseo habitual cuando observamos a los pájaros o a los insectos. Sueños donde somos capaces de saltar de ventana en ventana o deslizarnos por las azoteas de los edificios sin tocar el suelo. Subirnos a los árboles, escalar una roca y acercarnos al filo de un acantilado, son cosas que alguna vez hemos hecho de niñ@s, el sabor del peligro nos atrae como si de una prueba de iniciación se tratara. Intentamos demostrarnos y mostrar a los demás nuestra valentía al enfrentarnos a un riesgo. Cuando estamos en el límite del abismo nos damos cuenta de nuestra verdadera dimensión con respecto al todo. Somos diminutos, insignificantes y frágiles. Esta revelación puede tener en nosotros varios efectos: atracción hacia el abismo infinito, miedo a él o reconocer su existencia y respetarlo no acercándonos demasiado para no caer pero si lo suficiente para mirar que hay en él. No siempre reaccionamos igual ante distintos abismos a lo largo de la vida, escogemos cual será nuestra relación con ellos cada vez que los encontramos.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Temor a los lugares del pasado
Con el tiempo, a medida que vamos madurando, acumulamos recuerdos. Algunos pueden ser agradables y otros no. Evocamos nuestro pasado a través de un sabor, un olor o un sonido. Los lugares atesoran estos recuerdos y cuando volvemos revivimos viejos sentimientos. Nos puede dar miedo removerlos, como si nosotros nunca hubiéramos escapado de allí, están atrapados en ese lugar, no nos atrevemos regresar, y si lo hacemos estamos en guardia, tensos y desconfiados. El pasado es pasado, dicen, pero está en nuestro presente. Cuando estos lugares desaparecen puede que nos sintamos aliviados y liberados, pero es una sensación efímera. Para bien o para mal el recuerdo nos acompaña, y no poder volver a ese rincón físico de nuestro pasado crea un vacío que difícilmente olvidamos.
martes, 3 de septiembre de 2013
Temor a la muerte o de la muerte
Una línea ficticia separa la vida de la muerte. No la vemos pero sabemos que está allí. Ahora vivo, ahora muerto, existe o no existe, son posibilidades antagónicas y similares a la vez si nos fijamos. La vida se desarrolla durante un periodo de tiempo y la muerte es una vida sin existencia física para los que recuerdan a los suyos, pero existencia después de todo porque seguimos conviviendo durante largo tiempo. Que diferencia hay entre un ser vivo u otro muerto, en el caso de los mamíferos un corazón que late y otro que ha dejado de latir, entre un árbol con hojas verdes o un árbol que sigue en pie pero está seco. Podemos estar vivos y muertos a la vez, como la materia puede estar aquí y allí sin moverse, es el tiempo y el espacio relativo como dicen los astrofísicos. Entonces ¿cuál es la razón por la que tememos a la muerte?
lunes, 2 de septiembre de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Temor a equivocarse al tomar una decisión
Cada instante estamos obligados a escoger, levantarnos o no por la mañana, ducharnos o no hacerlo, que desayunamos, que hacemos, a donde vamos, con quien estamos, ... Así un sinfín de pequeñas decisiones, en apariencia nos parecen pequeñas pero cada una de ellas nos cambia el presente irreversiblemente. De vez en cuando somos conscientes de estos cambios cuando la elección afecta a nuestro entorno emocional, entonces la decisión se vuelve dolorosamente vital hasta el punto de hacer tambalear nuestra vida, y sufrimos una especie de mareo, vértigo y ahogo físico y mental, inabarcable e intenso. La decisión es punzante y afilada como un cuchillo, sabemos que debemos actuar, pero la duda nos paraliza, y si nos equivocamos, es algo que vamos a arrastrar toda nuestra vida. El temor a las malas decisiones nos aterroriza aunque sabemos que debemos escoger a pesar de todo. Después de tomarla y de luchar contra los remordimientos, poco a poco, depende del carácter de cada uno, se va apaciguando nuestra mente en una mezcla de cansancio y abandono debido a la energía gastada. Finalmente el tiempo y el espacio nos aleja de ese punto en concreto, sigue estando presente en la imagen de nuestra vida pero es uno más entre otros muchos del pasado que no podemos cambiar solo recordarlo.
lunes, 26 de agosto de 2013
domingo, 4 de agosto de 2013
El miedo como parte del día a día
En los dos próximos meses voy ha hacerme preguntas alrededor del miedo, pero no ese miedo de las situaciones extremas o forzadas que aparecen en muchas películas de fácil digestión, sino los temores cotidiamos desde el miedo a la soledad, hasta el miedo a la muerte. No es gusto por el dramatismo, simplemente observarme y observar como convivimos con ellos, de que manera se manifiesta y asimilamos, si es que lo hacemos. Pero no lo voy hacer solo aquí en este blog también será mi propuesta de idea imposible en el blog de Provatures Fantàstiques, en el que intercambiaré opiniones con otras personas que también harán sus proyectos de la imposibilidad, lo difícil de alcanzar por nuestros propios límites personales.
jueves, 1 de agosto de 2013
La caligula en la mente
Los días largos, el sol quema la piel al mediodía y la tarde sobreviene húmeda, pegajosa y anestesiante. La mente funciona lenta y pesada. El apetito de comida de largas digestiones supone un derroche de energía y más sofoco, la apetencia se llena con bebidas frías y comidas suaves. El cuerpo rodeado de esta atmósfera espesa y cargada intenta liberarse de todo aquello superfluo, lo añadido como la ropa y los zapatos. El cerebro busca la ensoñación a todas horas no centrándose en ningún sitio sino vagando, algunos dirían vagueando, pero es que la temperatura cambia el orden de las cosas y el pensamiento se deja llevar. Queremos hacer pero el cuerpo no quiere y así se suceden las horas y los días a la espera del final del verano.
martes, 23 de julio de 2013
Los misterios de la tecnología
Ahora mismo muchos de nosotros somos seres tecnológicos. Utilizamos las herramientas tecnológicas como una parte más de nuestra vida diaria, aunque todavía hay quien se resiste, cada vez son menos los que lo hacen. Por una parte gracias a ésta hacemos cosas impensables en el pasado, como la intercomunicación entre varios puntos del planeta. Por otra nos hemos acostumbrado tanto que nos es difícil renunciar a ella, casi se diría que somos adictos. Quién es capaz de no tener un teléfono móvil más de un día o incluso una hora. Esta necesidad constante nos hace dependientes de ella. Pero la tecnología no es perfecta, si existe realmente la perfección, y a veces se estropea sin una razón aparente. Puede tener cualquier causa imaginable o inimaginable, pero de golpe no funciona o vuelve a ser operativa sin tampoco saber por que. Mientras nos volvemos locos intentando solucionarlo. Como le ha sucedido a este blog durante esta semana, he tenido que hacer cambios porque desaparecieron muchas funciones sin razón aparente, no se si lo he solucionado pero he de aceptar que nada es inmutable y menos aún en internet donde somos unos realquilados, en manos de propietarios de servidores, líneas telefónicas y demás. Así que adiós y hola a todos, espero poder continuar este blog o quizás tendré que empezar de nuevo.
viernes, 19 de julio de 2013
Autoreferenciales
Lo primero o lo segundo que hacemos al despertar por las mañanas es probablemente mirarnos en el espejo del cuarto de baño. Ante esa imagen de nosotros mismos confeccionamos la visión que queremos que los demás vean. Creamos a nuestro propio personaje con la forma de peinarnos, acicalarnos, vestirnos o mirarnos. Con este primer modelo del día vamos a compararnos con los otros. Tenemos en el fondo, la idea que el mundo y el resto de las personas funcionan según nuestra referencia. Si leo este blog, osea, mis opiniones, parece la voz de alguien que no está quizás cómodo con el mundo que le rodea, aunque se identifica con las características de lo humano, sin llegar a comprometerse demasiado. En aire hablo del temor de confundir sueños y realidad, en cambio en luz del intercambio constante entre el mundo teatralizado con la improvisación del día a día, de las ambiciones en equilibristas que imaginan mejorar con atajos y como se crea nuestra identidad. La pasión, buscar, mirar, hablar y el silencio son acciones con las que creo nos comunicamos con nuestro entorno. Pero también están los temores en invisibles, estética y creación, monstruos, fantasmas, adoctrinar, vivir, preguntas y máquinas. Aunque siempre hay un rayo de esperanza bien intencionada en tempus dulces en las esquinas, o con maestros e imposibles. En conclusión es que no hay conclusión, mis ideas evolucionan, se repiten y se estancan, parece que quieren ir a algún lugar pero posiblemente siempre están en el mismo, o avanzan demasiado despacio. Dudo de mí como del personaje que ha escrito todo esto.
miércoles, 17 de julio de 2013
listas de cosas agradables y otras inapropiadas
Oler a pan recién hecho una mañana de lluvia.
Los primeros brotes de la parra en primavera y buscar las pequeñas flores que después serán racimos de uva.
Contemplar atardeceres rojizos y las luces que poco a poco van encendiéndose.
Oir los ronquidos de mi perro a media tarde.
Saborear por separado las distintas capas de una ensiamada crujiente por fuera.
Mirar por la ventana de la cocina mientras desayuno.
El olor a vainilla.
El sabor del chocolate negro con pan blanco.
Es inapropiado el padre que riñe a su hijo pequeño todos los fines de semana.
Escuchar durante horas a alguien repetir una sola frase de una canción.
El ladrido de un perro.
Alguien se acerca en la cafetería a pedirme el periódico cuando lo estoy leyendo.
Ser demasiado sincera y no saber decir mentiras piadosas.
Que un desconocido tenga su mirada clavada en mí y una persona que conozco me ignore.
Cuando una persona habla muy alto por el móvil.
El vestido pegado a la piel cuando te levantas de un asiento.
jueves, 4 de julio de 2013
Máquinas
Es curioso como solemos establecer relaciones afectivas con objetos. Se puede entender hacerlo con otras personas, animales, plantas e incluso insectos, después de todo son seres vivos que de una manera u otra responden a unos estímulos, como el contacto, la voz y los cuidados. Pero cuando esta relación se hace con una máquina, ya sea un coche, una lavadora o una tostadora, si nos detenemos a pensarlo no tiene mucho sentido, o quizás si. Somos seres sentimentales y ligamos nuestros recuerdos a cosas como una camisa que nos pusimos tal día que conocimos a alguien, aquel reloj que me regaló mi padre. De estos objetos inanimados hay un paso a hacerlo con el primer coche que tenemos, hemos escogido y con el que imaginamos viajes. Lo cuidamos, llegamos a humanizar a la máquina que comparte con nosotros nuestros proyectos. Pero en realidad solo es una herramienta más que utilizamos, al igual que un lápiz o un mechero, aunque a un coche podemos llegar a hablarle, también a una tostadora que no suelta las tostadas. Les hablamos como si esperáramos respuestas pero nos moriríamos del susto si lo hicieran. Hay ingenieros soñadores que trabajan para crear androides, máquinas que se muevan, reaccionen y se comporten como humanos artificiales, también hay mucha literatura y cine que especula con un futuro donde humanos y robots convivan o se enfrenten. Por una parte queremos que esa máquinas que construimos con piezas sueltas, cobren vida, por otra, nos da miedo perder el control, ya que conocemos la vida con sus cambios bruscos y azarosos. El Dr. Frankenstein de Mary Shelley crea a una criatura de materia inerte por la necesidad de demostrar que puede crear vida pero la criatura que surge no puede controlar sus emociones quiere ser amado, al no ser correspondido mata, convierte la vida en muerte. Sabemos la dificultad de controlar los sentimientos, las emociones. Tememos que esos seres que creamos a nuestra semejanza, sean nuestro propio reflejo aumentado para lo bueno y lo malo. En la ficción los hacemos más listos o más tontos que nosotros, para crear enemigos o amigos, según convenga. En realidad son nuestros propios fantasmas y monstruos ocultos tras las palabras noveladas. Por eso cada vez que el ordenador se bloquea o no se pone en marcha le rogamos, nos enfadamos verbalmente por si nos escucha.
sábado, 29 de junio de 2013
salí entre los furiosos perdedores
crucé la cara de aquel energúmeno que se había atrevido a cerrarme el paso. acaso creen al verme pequeña no tengo suficiente ímpetu para imponerme. saltó por los aires el pretencioso orgullo de los tontos ignorantes. apostados en altos pedestales construidos con blandas piedras de arena. la misma utilizada en las gárgolas de los templos. con el tiempo se reblandecen y las facciones se deshacen. tiempo finito. nunca he poseído más de lo que se puede acaparar en una mano. "salí entre los furiosos perdedores. los fracasados. lo único que les quedaba eran aquellos coches de seguro caro y aún sin pagar". no miré a nadie. no giré la cabeza. mi dirección era la contraria a todos ellos. me senté a la espera de un autobús cualquiera. ellos creen poseer todas las llaves. yo me fabriqué la mía.
Texto inventado a partir de tres frases extraídas de La máquina de follar de Charles Bukowski
portada vetada por apple
viernes, 28 de junio de 2013
Imposibles
En que se parece lo que hacemos y aquello que no podemos realizar, entre lo que deseamos y lo que alcanzamos, lo que nunca imaginábamos que sucedería y lo que esperamos pero que nunca pasa. Todos y cada uno de estos acontecimientos pertenecen por una parte a lo que nosotros mismos provocamos con nuestras decisiones y por otra al azar. La elección y la aleatoriedad constantemente van abriendo caminos, creando desvíos, unas veces fáciles, otras más difíciles. Por tanto, no siempre nuestras acciones obtienen respuestas causales, sino que pueden ser casuales, sin otra razón más que el azar, de esta manera la probabilidad remota puede ser posible al igual que lo seguro mutar en inalcanzable. Entonces ¿qué nos detiene para perseguir imposibles?
lunes, 24 de junio de 2013
Recordar
De niños en la escuela debemos memorizar la tabla de multiplicar, la tabla de los elementos para la asignatura de química, también fórmulas incomprensibles de física y una larga lista de cosas que no sabemos si utilizaremos en nuestra vida. Después seguimos memorizando más datos como contraseñas, fechas o lugares. Memorizar no quiere decir entender, o interiorizar el significado real según nuestras necesidades vitales. La memoria y el recuerdo se almacenan en nuestro cerebro en lugares distintos aunque ambas puedan con el tiempo llegar a entrelazarse. La memoria se basa en principio en una acción voluntaria, mientras el recuerdo es más aleatorio e involuntario. Podemos recordar cierto olor o sabor de nuestra infancia y evocarla al volver a sentirlo, esa es la clave del recuerdo, los sentidos y los sentimientos que atesoran. El recuerdo es más creativo, lo construimos a partir de realidades y fantasías, sentimientos positivos y negativos, experiencias del pasado y el presente, el recuerdo es una necesidad que nos ayuda a sobrevivir internamente y por tanto vitalmente. La memoria también se construye con datos que acaparamos por necesidades sociales y culturales, son el resultado de experiencias transmitidas por otros que las experimentaron y que nosotros recibimos como herencia, después está en nuestras manos decidir dudar de ella o aceptarla sin hacernos preguntas. Una experiencia traumática puede borrar una parte de la memoria y del recuerdo, entonces creamos una memoria y un recuerdo nuevo que los sustituye, por que necesitamos llenar ese vacío que nos asusta. La nada es algo que no siempre nos han enseñado a aceptar y gestionar. La memoria y el recuerdo son construcciones imaginarias que cambian y nos transforman con el paso del tiempo.
lunes, 17 de junio de 2013
Preguntas
¿Qué voy ha hacer dentro de unos días? Es más ¿se lo que haré dentro de unos minutos? ¿Quién lee en realidad estas líneas? ¿Es alguien o algo? ¿Cómo piensan estos entes que deambulan por la red? ¿Qué buscan o qué quieren encontrar? Dicen que la curiosidad mató al gato ¿somos gatos silenciosos que caminan de puntillas mirando pero sin decir nada? Volviendo a mi futuro, si es que lo hay ¿quiero realizar mis deseos o solo fantasear con ellos cómodamente mirando esta pantalla? ¿Y tu qué piensas? ¿Cómo te planteas tu vida? ¿Podemos planificarla o es la vida la que nos lanza los enigmas que debemos resolver a cada instante? ¿Estamos dispuestos a resolverlos? Todas estas preguntas ¿tienen alguna finalidad? ¿es necesario hacerse preguntas?
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jueves, 13 de junio de 2013
Esperanza
Organizamos la vida según nuestras expectativas. Construimos nuestro presente pensando en el futuro, en el mañana cercano o lejano. Hemos tenido algunas experiencias buenas y malas en el pasado. A medida que maduramos el pasado pesa más en nuestras decisiones y somos más precavidos con nuestros planes para el futuro. Solemos mirar también el pasado y el presente de otros, nos comparamos tanto para vernos mejores como inferiores a ellos. Nos construimos y nos repensamos a cada instante para adaptarnos al azar, al entorno, a las circunstancias y a las relaciones con los demás. Nuestras ideas se expanden o se concentran, las guardamos o las dejamos evolucionar, todo está en continuo movimiento sin poder controlar la dirección exacta. Los caminos se pueden cruzar, separar o no encontrarse nunca. Sin embargo, siempre queda el deseo esperanzado de alcanzar lo que queremos.
lunes, 10 de junio de 2013
Smuuuz
Podemos expresarnos con palabras inventadas y contar lo que queramos, sin importar que nos entiendan, son solo para nosotr@s. La libertad de crear lugares mediante descripciones smuuuz que nos permitan soñar en llmens y osmses. Sin duda, no tendríamos que dar explicaciones del tipo rlaski a nadie. Por eso es interesante trasladar los shnph abiertamente sin complejos. Palabras directas como jarkiiom, ghoons y wihbv, que masajean nuestro cerebro que no consigue encontrar su sonido ni su significado, provocándole una inestabilidad en que las ideas se vuelven borrosas, en la búsqueda de posibles palabras que se parezcan o que signifiquen realmente algo para él. Así poco a poco nos dejamos llevar por los sonidos de frases inimaginables o improbables, a otro lugar que no sea smuuuznd.
sábado, 8 de junio de 2013
Cuerpo
A lo lejos vemos a una persona, no podemos oír lo que dice pero si observar sus gestos. Según como mueva sus brazos y la posición de su cuerpo es posible saber su estado de ánimo, si la persona con la que está hablando es alguien conocido o no, si se gustan o es un encuentro formal o casual. Nos acercamos y entonces podemos distinguir la expresión de su cara, si sonríe o está distante, si mira a los ojos de la otra persona o baja y desvía la mirada. Si se toca el pelo o cruza los brazos, las piernas rectas o cruzadas. Cada uno de estos detalles nos van explicando algo de ella y de su interlocutor, si lo hay. No oímos la conversación hablada con la voz sino la sutil conversación del cuerpo. Entonces nos damos cuenta que quizás con las palabras podemos mentir pero no lo podemos hacer con el cuerpo.
miércoles, 5 de junio de 2013
Vivir
Cada instante respiramos, nuestro corazón bombea, la sangre circula por nuestras venas, sonreímos, nos enfadamos y lloramos. Somos un conjunto de células y materia que atravesamos el espacio a toda velocidad con la rotación de la tierra alrededor del sol. Nacemos con el dolor del parto y queremos morir plácidamente. Cuando vemos la vida nos alegramos, en cambio la muerte es más difícil de asimilar. En cada cultura la idea de la muerte se entiende como un cambio de estado, para unos a otro lugar y para otros es el vacío. En las creencias buscan el consuelo tanto los que sienten su muerte acercarse, como aquellos que ven morir a un ser querido. Los que creen que después no hay nada, no esperan nada. La muerte y la nada son formas indefinidas, no tienen principio ni final. Lo que si existe es el recuerdo de los que murieron, que es una forma de existencia de la que siempre hay que guardar algo, pero no demasiado.
martes, 4 de junio de 2013
Adoctrinar
Cuando queremos explicar algo estamos buscando las razones para convencer a los que nos escuchan. Buscamos argumentos para conquistar al otro y acercarlo a nuestro punto de vista. Seleccionamos las palabras que más seduzcan a nuestros oyentes. Parece que les miramos a los ojos y les sonriamos. Queremos su aprobación haciendo que nuestros argumentos sean suyos. Decimos que reflexionamos y divagamos para crear juntos una teoría que nos abrirá puertas a otros lugares. Pero en realidad nos reafirmamos en nuestras ideas e intenciones inamovibles, incuestionables e imperturbables. Parecemos seres permeables, abiertos a cualquier sugerencia, pero solo es en apariencia. Queremos en realidad convencer sin tregua y conseguir nuestro propósito. Por suerte unas veces no lo conseguimos, así se equilibra la balanza entre el orador y el oyente, porque nunca estamos seguros de cual de los dos papeles representamos.
sábado, 1 de junio de 2013
Kalma
Hace unos días salí de los límites del patio. Llovió la noche anterior y había charcos por la calle y decidí reseguir las paredes. Me encontré con una ventana entornada y entré. No era un lugar muy grande, o al menos eso creí. Estaba oscuro y parecía oir unos pasos. Cada vez que me detenía se interrumpían los ruidos. Vi una luz tenue alargada en el suelo, se colaba por debajo de una puerta. Pasé. El primer momento me asusté, creí que había muchas ventanas con gente que me miraba desde fuera. Me quedé quieto como una estatua, esperaba ser invisible agarrado a la pared. Transcurrió un rato, nada se movió, los rostros seguían mirando al frente, sus ojos puestos en mí. Esperé. De repente escuché otra vez pasos y supe que había alguien más.—contaba el dragón a la lombriz antes de degustarla.
martes, 28 de mayo de 2013
Identidades
Cuando nace un niño Haida se le da el nombre de un
antepasado fallecido de su clan, o de su abuelo paterno, ya que se cree que el
alma se ha reencarnado en el bebé, después en potlatch de construcción de sus
padres recibe otros nombres honorarios. Durante su vida recibirá nombres
heredados de sus antecesores, los que asume en sus propios potlach y los que recibe como regalo de otros jefes. Por
tanto, los nombres están ligados a los
títulos, al prestigio social y político del jefe, y este se escribe en el poste
totémico. Si todos estos nombres representan a un individuo, que sucedería si
cada uno de ellos tuviera su propia vida, que no fuera sabido, por parte de los
demás, que se trata de una única persona. ¿Se dividiría el prestigio y el poder en fracciones?
¿Tendrían el mismo peso simbólico por igual las distintas personalidades?
Conocemos ha muchos escritores a lo largo de la historia que han utilizado
heterónimos, aunque acaban siendo conocidos con uno solo de sus nombres. Mutilamos
así la diversidad por la unidad. Necesitamos alzar el poste totémico de cada
individuo y concretarlo con un nombre, con unas acciones, sino solo son nombres
anónimos, vacíos de significado y eso es algo que nos asusta socialmente.
Vivimos del tótem que construimos sino no existimos, o quizás sí, con libertad.
domingo, 26 de mayo de 2013
Still life 2
Nueva propuesta expositiva para junio-julio 2013 en Provatures Fantàstiques. El tema sigue siendo la interpretación desde la actualidad del arte del pasado.
Las naturalezas muertas es un tema recurrente durante toda la historia del arte, reinterpretar pinturas del pasado con elementos actuales utilizando la fotografía. Pero lo interesante del proyecto es pedir, a personas ajenas al mundo del arte, que hagan también este ejercicio.
Fotos de preparación del primero de los bodegones
Les dessert de gaugrette de Lubin Baugin, mitad siglo XVII
viernes, 24 de mayo de 2013
Hablar
¿Qué significa hablar? ¿Mover la boca y pronunciar sílabas que forman palabras? Hablar del tiempo, hablar con propiedad, parlotear. ¿A quién pertenecen las palabras dichas? Al que las pronuncia o al que las escucha. Hablar no significa tampoco que alguien te escuche, y escuchar no quiere decir entender. Hablamos para nosotros más que para los demás, tampoco solemos atender demasiado a lo que nos dicen. Damos vueltas y vueltas a nuestros pensamientos atados a unas palabras que solo significan algo para nosotros. Hoy creemos una cosa por encima de otras, pero mañana quizás no serán las mismas, o tal vez sí pero con distintas palabras.
miércoles, 22 de mayo de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
Oficios y pasiones
Poner la mesa es una acción diaria casi automática. Colocamos los platos, los cubiertos, servilletas, los vasos necesarios, la comida en la bandeja, nos servimos y comemos. Nos esmeramos en esta actividad cuando tenemos invitados, hay una mezcla de orgullo y honor en ser los perfectos anfitriones. En el pasado observar estos objetos y sus infinitas combinaciones, las cadencias de la luz sobre ellos con los cambios de color fueron motivos de estudio. Los pintores desarrollaban su oficio con estos modelos silenciosos que les permitían analizar la composición, las referencias de tamaño, la forma y la textura en su representación. Las artes tendían a convertir lo banal en sublime. En la actualidad cuando observamos estos cuadros podemos leerlos como obras del pasado, con toda nuestra admiración por su antigüedad o las podemos relegar a viejas maneras de ver que no pertenecen nuestro presente. Pero en nuestro hogar seguimos creando nuestros pequeñas escenas objetuales llamadas ahora decoración y buen gusto.
domingo, 19 de mayo de 2013
Cultura comensal
Todo empieza en casa, en la familia y en la cultura. La cultura es la familia extendida, formada por las costumbres, la historia y las creencias compartidas con aquellos que están a nuestro alrededor. Por donde nos movemos sin darnos cuenta, lo impregna todo nuestros recuerdos, nuestras acciones o nuestros planes para el futuro. Creemos ser únicos pero somos uno más dentro de la misma cultura. Somos una parte y un todo de ella, la llevamos con nosotros siempre, estemos donde estemos. La comida, como parte de la cultura, es una escenificación de esta. Aunque no seamos cocineros, ni grandes comensales sabemos reconocerla, la echamos de menos y la buscamos cuando estamos lejos.
viernes, 17 de mayo de 2013
La sacra comida
Sentarnos a la mesa, coger los cubiertos y utilizarlos, son cosas que aprendemos, normas sociales para relacionarnos con otros y comportarnos disciplinadamente. Este comportamiento requiere un escenario en el que todo está medido: la mesa, el mantel, los cubiertos, la vajilla, servilletas, sillas y por supuesto, la comida. Se trata de mantenernos un nuestro lugar sin invadir el espacio ajeno. La conversación debe ser moderada, ni demasiado intensa ni con excesivos silencios. Hay que evitar las discusiones y el ruido innecesario. Masticar despacio y no sorber la sopa. La servilleta no debe estar tirada sobre la mesa mientras comemos, sino ser usada con moderación y encima de nuestras piernas, o sobre la mesa plegada sin mostrar la parte utilizada. No finaliza la comida hasta que todos hayan concluido, y si hay que ausentarse antes se debe pedir permiso seguido de una disculpa a los anfitriones.
jueves, 16 de mayo de 2013
Con la comida no se juega
Cuando somos niños y hacemos montañas con el puré de patatas, o buscamos con la cuchara en la sopa de letras palabras, nos dicen "con la comida no se juega". Pero somos niños y jugar es nuestra manera de descubrir, así que solemos hacer caso omiso de la advertencia, o eso creemos. Con la edad nuestro paladar se vuelve más selectivo, reconocemos lo que nos gusta y lo que no. Después si somos curiosos, ampliamos horizontes visitando otras culturas con el paladar. Cuando somos padres y vemos a nuestros hijos mover la comida por el plato les decimos "con la comida no se juega". Entonces nos damos cuenta que en realidad les estamos diciendo "esto lo he hecho solo para ti por que te quiero y con mi amor no se juega". Por eso nos pasamos la vida, cuando somos adultos, intentando recuperar el sabor de la comida de nuestra infancia por que nada sabe tan bien como aquella.
más de los bodegones que preparamos
más de los bodegones que preparamos
martes, 14 de mayo de 2013
Privilegios de la serie Esto no es una dieta
Nuestra relación con los alimentos no es solo una cuestión de comer cada día, sino tener acceso o no a determinada comida y al tiempo que requiere disfrutarla. Comemos en casa calentando en el microndas comida precocinada congelada, porque no tenemos tiempo de cocinar. Apenas nos sentamos si esa comida es al mediodía. Si comemos fuera de casa lo hacemos en un bar, tomamos uno o dos platos, según el tiempo y el dinero que tengamos. La comida puede ser sol@ o acompañad@, con televisión, periódico o conversación, normalmente por separado, no a la vez. Si cenamos en familia quizás podamos recuperar ese tiempo que nos hemos ahorrado al mediodía, para invertirlo con ellos. Pero puede ocurrir que tengamos compromisos, o que no coincidamos, o simplemente no cenemos por que alguien no ha dicho que la comida por la noche engorda. Vamos al mercado para comprar alimentos sanos y frescos, pero ya no recordamos como era tomar ese tiempo en la cola de cada tienda, esperar nuestro turno, escoger y no sentir al pagar que esta semana quizás el dinero no llega. Al final acabamos comprando en el super de abajo de casa que tiene oferta 2x1 de lo que sea. Somos lo que nos permitimos comer.
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Aqui había tres personas conversando
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Aquí una persona |
Una persona también
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lunes, 13 de mayo de 2013
Esto no es una dieta
Comemos por necesidad de alimentarnos, como respiramos, como bebemos líquidos. Una vez hemos satisfecho esa primera necesidad viene el gusto por oler, saborear, probar texturas, ver colores o formas. Engullir no es suficiente hay que distinguir con el paladar entre una materia prima y otra, no es lo mismo el aceite puro de oliva que el refinado, ni los huevos de granja que los de corral, el sabor y la textura darán resultados distintos. También están las mezclas de los contrarios como poner en un arroz juntos productos del mar como pescado y moluscos, y de montaña como el conejo, la alcachofa y cerdo. Otros contrarios que se pueden mezclar son el dulce con el salado, cocinar con miel, canela y azúcar carnes y aves. En el siglo XV se hacían sopas calientes saludables con zumo de naranja que se añadía al caldo de pollo. Las especies no solo daban sabor fuerte y contraste a la comida sino que tapaban otros sabores no deseados, además de ser ser consideradas afrodisiacas. Una de las especies más exclusivas era el chocolate, amargo al principio que se fue endulzando con las mezclas de leche y azúcar. En fin, podríamos estar hablando durante varios días de lo que representa la comida para nuestro cuerpo y nuestros sentidos, y así será ...
en el blog Provatures Fantàstiques estamos preparando una nueva propuesta expositiva
Fotos de preparación:
Foto 1 Les desserts de gaufrettes_Lubin Bauguin_Mid 17th century
Fotos de preparación:
Foto 1 Les desserts de gaufrettes_Lubin Bauguin_Mid 17th century
jueves, 9 de mayo de 2013
Fantasmas
Dicen que estamos rodeados de presencias en todo momento. No siempre las podemos ver, pero si captarlas por alguno de nuestros sentidos. Cualquier lugar es susceptible de ser habitado por estos seres. No hablan un lenguaje del todo inteligible sino que utilizan la energía para comunicarse, en realidad nuestra propia energía ya que se alimentan de nuestros miedos o esperanzas. Podrían ser cualquier personaje de nuestro pasado o de nuestro presente, al que echamos de menos o al que tememos. Son sentimientos ocultos que se materializan en ruidos, imágenes u olores. Ellos habitan en nosotros porque somos ellos. Cada vez que se publica una entrada en este blog somos en realidad ambos.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Maestros
Desde niños sentimos la necesidad de tener un referente, alguien que nos haga sentir especiales. Buscamos en nuestro entorno, en la primera infancia es la madre, después el padre, herman@ mayor o los abuelos. En la etapa de la escuela la profesora o el profesor. En la adolescencia bajamos del pedestal a la mayoría de ellos por ser demasiado cercanos, entonces empieza nuestra peregrinación buscando el mito lejano —habitualmente es otro adolescente— entre cantantes, actores, músicos, youtuberos, etc. Pero es importante que sea lejano e inalcanzable para que la gesta por acercarse y admirarlo sea mayor, para ello nunca vamos solos siempre se hace en masa. Somos adolescentes y nuestras opiniones cambian tan rápido como nuestro cuerpo, lo que admirábamos ayer ya no es lo mismo de hoy. Al final de la adolescencia —este proceso puede ir mucho más allá de la mayoría de edad— empezamos a creer que nosotros somos nuestros propios maestros y que nadie puede enseñarnos nada. Entonces entramos en esa etapa de "nadie es como yo y no me entienden". En la madurez podemos seguir estancados en este sentimiento de la incomprensión o en cambio buscar maestros que nos hagan sentir, como mínimo, cómodos con el mundo.
martes, 7 de mayo de 2013
Elogio a la velocidad
Llegar antes que nadie a cualquier lugar es lo que nos atrae. Es importante ser el primero aunque sea el momento equivocado. Somos la propia velocidad que no se detiene por nada, nos dedicamos a esquivar, empujar y apartar a todo aquello que nos hace desacelerar. Somos electrones atrapados en un acelerador de partículas, dando vueltas infinitamente en un circuito, por que no hay un recorrido lineal lo suficientemente largo que nos haga sentir tal embriagadora adrenalina. La rapidez está en todos los momentos de la vida, cuando comemos, caminamos, dormimos o practicamos el sexo. ¡Hay el sexo! cuanto más breve más intenso, no hay tiempo para más, hay que seguir corriendo para no ser el segundo que es como ser el último. No existen los amigos, la familia, los hijos y menos aún el lento transeunte que cruza la calle, hay que pasar acelerando el coche, ya se parará y rendirá homenaje al más veloz. Queremos más para ser más y llegar al final antes que nadie.
lunes, 6 de mayo de 2013
Kimeras
— Hace calor para ser solo primavera. Que lo diga yo, es que debe hacer mucho. Pero tengo que estar alerta, a pesar del bochorno, por la pareja de jilgueros que han hecho un nido justo entre la yerba del patio. No quiero ser la comida de sus polluelos. No eso no, de ninguna manera, lo mío me ha costado llegar hasta aquí. El caso es que deben ser los mismos de la primavera pasada, que tuvieron dos polluelos pero uno murió. Lo supe por el reguero de hormigas que atrajo. Siempre dicen que el grande se come al pequeño, pero este dicho no va con las hormigas, juntas pueden con todo. Ya está atardeciendo, pronto vendrán los padres a darles la cena y a pasar la noche. Tengo que estar alerta — dice el dragón medio adormecido.
domingo, 5 de mayo de 2013
sábado, 4 de mayo de 2013
Literatura
Leer un libro es una acción interna, personal e intransferible. También puede ser física según el tamaño del libro, o al menos hasta que llegaron las pequeñas pantallas de ordenadores portátiles con mil títulos en su memoria. Los libros los hay de muchos temas y estilos los hay para aprender, informarse o entretenerse. Esto últimos, las llamadas novelas, se clasifican por géneros y así podríamos seguir hablando de lo que es en definitiva el negocio editorial.
Compramos libros, regalamos libros, aunque no estemos seguros de los gustos de la otra persona y acabamos escogiendo el que nos gustaría a nosotros. También prestamos libros, pero si es uno que nos interesa especialmente buscamos la manera de no hacerlo, o nos los dejan, a veces aunque no queramos.
Podemos ir a la biblioteca y llevarnos por un días algunos libros, pero casi siempre llega el día de devolverlos y todavía no los hemos empezado. Leemos realmente o nuestro Diógenes interno nos hace acaparar libros que no leeremos nunca. También podemos liberar libros y seguir su recorrido a través de sus otros lectores. Pero en todo esto, dónde está la emoción y la imaginación que nos proporciona la palabra escrita. Quizás se ha perdido con la masificación, las listas de autores imprescindibles, las firmas, la prisa, etc. y no seamos capaces de leer un libro consistente, no pesado, que necesite ser releído y degustado sin tiempo límite.
Compramos libros, regalamos libros, aunque no estemos seguros de los gustos de la otra persona y acabamos escogiendo el que nos gustaría a nosotros. También prestamos libros, pero si es uno que nos interesa especialmente buscamos la manera de no hacerlo, o nos los dejan, a veces aunque no queramos.
Podemos ir a la biblioteca y llevarnos por un días algunos libros, pero casi siempre llega el día de devolverlos y todavía no los hemos empezado. Leemos realmente o nuestro Diógenes interno nos hace acaparar libros que no leeremos nunca. También podemos liberar libros y seguir su recorrido a través de sus otros lectores. Pero en todo esto, dónde está la emoción y la imaginación que nos proporciona la palabra escrita. Quizás se ha perdido con la masificación, las listas de autores imprescindibles, las firmas, la prisa, etc. y no seamos capaces de leer un libro consistente, no pesado, que necesite ser releído y degustado sin tiempo límite.
viernes, 3 de mayo de 2013
Esquinas
Caminamos a lo largo de las calles con la idea de llegar a algún sitio. Cruzamos, saltamos sobre algún charco para no mojarnos los zapatos. Seguimos nuestro camino entre la gente. Llegamos a una esquina y justo en ese momento chocamos con otra persona que no hemos visto porque el edificio lo impedía. ¿Qué puede suceder en este choque? Quizás no tenemos un buen día y culpamos al otro de no ver por donde anda. También nuestra reacción puede ser de indiferencia y continuamos sin mirar atrás. Otra posibilidad es pedir disculpas y seguir caminando. Todas estas reacciones son las más habituales en una situación como esta. Pero que sucedería si miráramos a los ojos de la otra persona y nos preguntáramos quién es y a dónde va, le sonriéramos, conversáramos y nos despidiéramos intentando recordarles. La vivencia es un cruce de caminos y quién sabe si está en esta esquina.
jueves, 2 de mayo de 2013
Kosmos
— Hoy hace un día bello. Las hojas de la parra lucen brillantes y tiernas después de las lluvias de estos días. Comeré bien. Pero primero voy a tomar el sol apoyado en mi saliente favorito de la pared que da al Este. Las hormigas están muy activas, entrando y saliendo de su agujero. Creo que tengo un nuevo vecino, espero no tropezar mucho con él. Me gusta comer tranquilo y degustar los diferentes sabores que me ofrece mi patio. He oído de lugares tan grandes que nunca comes en el mismo sitio, que te mueves sin límite de espacio. Pero yo soy muy casero y prefiero mi patio recogido entre los edificios. Se donde tengo mi comida, donde esconderme si veo algún pájaro y relajarme en la pared donde da el sol en cada estación del año —piensa el dragón mientras una sombra se acerca.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Monstruos
Cuando eramos niñ@s el mundo nos asustaba muchas veces. Cualquier ruido o sombra en la soledad de nuestra habitación podía provocarnos terribles pesadillas y miedos. Nosotros éramos muy pequeños para un mundo muy grande. Ese miedo era lo que hacía que nos riéramos del niñ@ diferente ya que creíamos saber distinguir lo normal de lo no habitual. Por otro lado, esos seres diferentes aprendían a sobrevivir mucho antes. Cuando maduran estos dos lados del mundo, unos vagan insatisfechos buscando nerviosamente aquello que es normal, si no lo encuentran se dedican a señalar lo distinto como algo a lo que hay que apartar y aislar. En cambio, los otros aprendieron a navegar solos y pocas cosas les dan miedo, una de ellas es la indiferencia.
domingo, 28 de abril de 2013
Estética y creación
Los humanos somos seres visuales, nos gusta adelantar los acontecimientos mirando a nuestro alrededor y sopesando que puede sernos útil y que no. Basamos nuestro aprendizaje en los sentidos, y la vista es el que va cobrando más importancia con el tiempo. Pero tenemos otros sentidos que están presentes de forma más sutil pero vitales para captar más información del mundo. Nos atrae aquello que nos llama más la atención: el color, la forma, el brillo, etc. Estamos tan obsesionados con estas cuestiones visuales que nos olvidamos de oler, saborear, tocar y escuchar el sonido de las cosas. Queremos materializar ese ideal visual, la belleza de la uniformidad de acuerdo a unos valores standar repetidos hasta el infinito, o crear al ser único que nos haga únicos a nosotros. Al recrear nuestras ideas convertimos nuestro alrededor en prolongaciones de nuestros deseos y nuestros miedos, por que nos asusta no tener el control. Nada es lo que parece, o tal vez, si sea en la estética de la creación.
viernes, 26 de abril de 2013
Silencio
¿Qué es el silencio? Quizás es la nada, o un lugar donde dejamos de pensar para dejarnos invadir por las sensaciones. También podría ser un lugar donde dejar hablar nuestra conciencia. ¿Se puede visualizar el silencio de alguna forma? El color blanco o negro podrían ayudar, pero solo son colores. La visión de las olas en una playa, o la desaparición de las formas en un día de niebla. Cada uno de nosotros podría dar una forma distinta de llegar al silencio. Ahora al hablar de silencio estamos interrumpiendo al propio silencio. Así que callamos simplemente.
jueves, 25 de abril de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
Invisibles
Luz
Nos gusta el teatro, crear o visualizar escenas que nos transporte a otros lugares, a otra vida idealizada. Construimos espacios mentales donde perdernos para escapar o confirmar nuestros deseos. La luz y la sombra se combinan para recrear un mundo paralelo donde vivir una aventura. Nos debemos a esos lugares tanto como a los lugares reales en los que nos toca vivir. Sobrevivimos gracias al intercambio constante entre el mundo teatralizado, donde tenemos el control absoluto, y el mundo improvisado del día a día, que casi siempre se salta el guión escrito.
martes, 23 de abril de 2013
Res non verba_Realidades, no palabras
La primavera llegó y hace una semana empecé a ver las primeras golondrinas.
Hoy es el día dedicado a la palabra escrita.
Los días se alargan hacia la noche más corta del año.
Todo provoca cambios en nuestros cuerpos y en nuestras mentes que piden acción después del letargo del invierno. No escogemos sino que son las estaciones, la luz y la temperatura lo que nos dirige. Pertenecemos a la vida como el resto de los seres vivos.
lunes, 22 de abril de 2013
Aire
La respiración consiste en inspirar, dejar entrar sin filtros la atmósfera que nos rodea, y expirar, sacar o dejar salir al exterior la materia transformada. Este proceso continuo nos limpia y es vital para nosotros, desde que nacemos con la primera inspiración hasta el final con la última expiración. Mientras nuestra vida transcurre en relación con la materia de nuestro entorno, también podemos vivir otra vida, la que leemos. Esta otra alimenta nuestra mente y nos permite ir más allá de cualquier materia. Es una vida paralela que a veces se cruza con la física, pero suelen permanecer separadas por temor a confundir los sueños con la realidad, ya que cuando leemos y escribimos estamos muy cerca de los sueños y los deseos. Nos esforzamos por no sucumbir a la ensoñación, al anhelo o a la esperanza. Vivimos dos vidas la que respiramos y la que leemos.
miércoles, 17 de abril de 2013
Tempus
El tiempo como el caramelo caliente, se estira, se dobla, se vuelve a estirar y doblar. Los hay amargos, dulces, afrutados,ácidos o empalagosos. Se trocea y se envuelve en papelitos de colores para darnos pistas de su contenido, aunque nunca estamos seguros de si se cumplirán nuestras esperanzas. El tiempo como el caramelo se diluye y es breve. El tiempo es una posibilidad, como el caramelo que encuentras en el bolsillo de aquella chaqueta que hace mucho que no te pones.
Mirar
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Mirar es un acto habitual. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que cerramos los ojos por la noche, el día es una cadena de imágenes que nos acompaña voluntaria e involuntariamente. Distinguimos entre mirar y ver...
jueves, 11 de abril de 2013
Equilibristas
miércoles, 10 de abril de 2013
la pasión
La pasión es un sentimiento transformado en acción. ¿A quién transforma? Al que vive esa pasión o el que observa dicha pasión. ¿Estamos preparados para asimilar nuestras pasiones? Y si no es así, ¿estamos abiertos a entender las pasiones de los demás? Cuando ocurre ese momento de coincidencia pasional es un momento de comunión único. Pero la mayoría de las veces preferimos recibir a dar, lo que provoca la desigualdad entre el que tiene la pasión y el que observa desde el otro lado, creyéndose este último vivir del contagio y cuando no ocurre queda decepcionado. La pasión es un dar y recibir mutuo, sin egoísmo y sin barreras.
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