Esto no es una dieta
Comemos por necesidad de alimentarnos, como respiramos, como bebemos líquidos. Una vez hemos satisfecho esa primera necesidad viene el gusto por oler, saborear, probar texturas, ver colores o formas. Engullir no es suficiente hay que distinguir con el paladar entre una materia prima y otra, no es lo mismo el aceite puro de oliva que el refinado, ni los huevos de granja que los de corral, el sabor y la textura darán resultados distintos. También están las mezclas de los contrarios como poner en un arroz juntos productos del mar como pescado y moluscos, y de montaña como el conejo, la alcachofa y cerdo. Otros contrarios que se pueden mezclar son el dulce con el salado, cocinar con miel, canela y azúcar carnes y aves. En el siglo XV se hacían sopas calientes saludables con zumo de naranja que se añadía al caldo de pollo. Las especies no solo daban sabor fuerte y contraste a la comida sino que tapaban otros sabores no deseados, además de ser ser consideradas afrodisiacas. Una de las especies más exclusivas era el chocolate, amargo al principio que se fue endulzando con las mezclas de leche y azúcar. En fin, podríamos estar hablando durante varios días de lo que representa la comida para nuestro cuerpo y nuestros sentidos, y así será ...
en el blog Provatures Fantàstiques estamos preparando una nueva propuesta expositiva
Fotos de preparación:
Foto 1 Les desserts de gaufrettes_Lubin Bauguin_Mid 17th century
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