martes, 31 de mayo de 2016

Cuento de Marzo a Mayo. Planeta Asexual

En mi adolescencia nunca me sentí atraída por nadie. Mis amigas insistían que saliera con un chico de la pandilla. Cedí a la presión, duró apenas un mes, con unos babosos besos y mucho aburrimiento. Si, una vez me dieron un beso que despertó mi cuerpo, pero no mi ansia. Probé seguir besando a desconocidos hasta que un día mi boca empezó a sentir nauseas. Nadie más me reprochó nada por no tener pareja, cambié de amistades y de vida.


Mi vida es mi vida y no tengo que ir dando explicaciones a nadie. Viajar por el mundo es para mi mejor que el sexo que me venden en los perfumes, las compresas, los tampones, los desodorantes o en las lavadoras-secadoras. El sexo es la excusa perfecta para el consumismo: la boda, los regalos, el piso, la hipoteca, los hijos, el coche, los colegios, etc. Si practicas el sexo pero no consumes como el capitalismo quiere eres tan proscrito como aquel que no le interesa. Eso si, mejor evitar el tema de hablar del sexo, sino dicen descubrir en ti una anomalía. En silencio escucho las batallitas de los otros, mientras yo soy feliz sin relaciones que quieran poseerme, porque dicen que me necesitan mientras me van asfixiando. Cuanto me envidiarían si supieran todo el tiempo que tengo solo para mi y así poder cumplir mis sueños.

Texto en respuesta a otro texto que me enviaron titulado "Celibato"



miércoles, 4 de mayo de 2016

As de picas

Todos nos cuentan que la realidad es igual para todos. En la infancia debemos ir a la escuela, jugar y socializar con otros niños, aprender de nuestros mayores. En la adolescencia descubrimos la amistad en grupo, el amor, el desamor y el sexo. En la mayoría de edad ya sabemos que trabajo realizaremos. Encontraremos un trabajo no necesariamente el que queríamos y entonces debemos casarnos o juntarnos con nuestrx novix. Seremos felices para siempre con nuestras parejas y nacerán nuestros hijos, que crecerán y repetirán este ciclo inmutable y perfecto.

Todos nos cuentan que la realidad es igual para todos. En la infancia debemos jugar, aprender experimentando y relacionarnos con todo tipo de personas. En la adolescencia escogemos nuestras amistades, las que permitan ser uno mismo. En la mayoría de edad podremos escoger hacer lo que queramos. Nos independizaremos y viviremos como nos plazca. Seremos felices con quien esté con nosotros. No existen los ciclos sino las experiencias vitales.