Cada instante respiramos, nuestro corazón bombea, la sangre circula por nuestras venas, sonreímos, nos enfadamos y lloramos. Somos un conjunto de células y materia que atravesamos el espacio a toda velocidad con la rotación de la tierra alrededor del sol. Nacemos con el dolor del parto y queremos morir plácidamente. Cuando vemos la vida nos alegramos, en cambio la muerte es más difícil de asimilar. En cada cultura la idea de la muerte se entiende como un cambio de estado, para unos a otro lugar y para otros es el vacío. En las creencias buscan el consuelo tanto los que sienten su muerte acercarse, como aquellos que ven morir a un ser querido. Los que creen que después no hay nada, no esperan nada. La muerte y la nada son formas indefinidas, no tienen principio ni final. Lo que si existe es el recuerdo de los que murieron, que es una forma de existencia de la que siempre hay que guardar algo, pero no demasiado.

La muerte nos hace valorar más la vida, "la fecha de caducidad" hace más interesante y sabroso el contenido.
ResponderEliminarm'he quedat amb les ganes
ResponderEliminarho has fet aposta lo del you tube?
ja ho he arreglat
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